En San José de Feliciano, la muerte de Matías David Viviani Nonini, de 25 años, ocurrida el 23 de noviembre de 2025 dentro de una celda de la Jefatura Departamental, sigue sin una explicación clara para su familia. Matías estaba detenido y bajo custodia exclusiva del Estado, lo que convierte el caso en un hecho de extrema gravedad institucional: cuando alguien muere encerrado, el Estado tiene la obligación de explicar, no de pedir confianza.
La madre del joven reclama respuestas básicas. Quiere saber qué pasó, cómo y por qué. Sin embargo, el expediente avanza envuelto en versiones parciales, demoras y una sensación persistente de falta de transparencia, que no logra cerrar el dolor ni despejar las dudas.
En ese contexto se constituyó como querellante Ricardo A. Temporetti, abogado que conoce el sistema judicial entrerriano como pocos. Lo recorrió desde adentro, conoce sus mecanismos, sus silencios y también sus reflejos defensivos. Tiene pasado y lo pagó: pagó como casi nadie paga en la Justicia. Lejos de descalificarlo, esa experiencia explica por qué hoy insiste en controles reales, prueba transparente y una investigación que no se cierre en sí misma.
Las presentaciones de Temporetti apuntaron a eso: exigir rigor, evitar zonas grises y garantizar que la producción de prueba sea controlable. Pero su intervención fue seguida por la apertura de una causa penal en su contra, dispuesta el 23 de diciembre de 2025 por hechos de abril, es decir, ocho meses después. Para el abogado, esa imputación no es casual: la lee como una reacción y una forma de presión frente a su rol activo como querellante.
Ante ese escenario, presentó un hábeas corpus preventivo, no para pedir privilegios ni frenar investigaciones, sino para poder seguir actuando sin que el poder punitivo se convierta en una herramienta de hostigamiento.
Mientras tanto, lo esencial corre el riesgo de diluirse. Porque el centro no es el querellante ni sus conflictos con la Fiscalía. El centro es uno solo: Matías Viviani Nonini murió bajo custodia estatal, y su familia sigue esperando una explicación clara. Todo lo demás es ruido.






















