La intendenta de Victoria, Isa Castagnino, salió a despegarse de la foto política que algunos medios provinciales intentaron instalar tras el encuentro realizado en Parque Norte. Desde su entorno aclararon que la mandataria estuvo todo el viernes en Victoria y que no participó del acto convocado por un sector del peronismo.

El dato no es menor. En tiempos de internas abiertas, las presencias y las ausencias valen tanto como los discursos. Y en este caso, la inclusión de Castagnino en la nómina de dirigentes presentes terminó funcionando más como una gacettilla de deseos que como una crónica política.
Detrás de esa maniobra aparece el armado que impulsan Guillermo Michel y Rosario Romero, dos nombres que buscan ordenar el peronismo entrerriano desde una lógica de escritorio, pero con escasa lectura territorial. Michel, más allá de su origen en Gualeguaychú, ha construido buena parte de su carrera lejos de la vida política cotidiana de Entre Ríos. No conoce en profundidad la sensibilidad de los entrerrianos, sus pueblos, sus liderazgos locales ni las heridas que atraviesan al peronismo provincial.
Por eso, pretender mostrar volumen político con una lista inflada de dirigentes presentes puede servir para una operación mediática, pero no alcanza para construir conducción real.
El encuentro en Parque Norte dejó una postal incómoda: un sector del peronismo entrerriano viajando a sacarse una foto con Victoria Tolosa Paz y un puñado de nombres de escaso peso territorial, entre ellos Marcelo Lewandowski, recordado más por su paso por el universo mediático y deportivo que por representar alguna sensibilidad profunda del justicialismo entrerriano.
Castagnino, al desmentir su presencia, no solo corrigió un dato falso. También tomó distancia de una construcción política que busca sumar adhesiones por arrastre, pegando nombres propios a una foto que no todos quieren compartir.
En definitiva, los ecos de Parque Norte muestran algo más que una confusión periodística: exhiben la ansiedad de un armado que necesita aparentar volumen, aunque para eso deba incluir ausentes. Y también dejan claro que en Entre Ríos todavía hay dirigentes que entienden que no toda foto suma, y que a veces despegarse a tiempo es la mejor definición política.






















