La Caldera

POLITICA – ECONOMIA – DEPORTES

Fernando Irigoyen: Crecen las voces contra el peronismo de BORDET, BAHL, MICHEL, etc.

En un reciente reportaje de Diario Junio a Fernando Irigoyen, referente del P.A.R. en Gualeguaychú, confirma algo que ya se escucha en la militancia: una nueva camada peronista empieza a discutirle el poder a la mesa chica de Bordet, Michel, Bahl y compañía.

El peronismo entrerriano empieza a mostrar una grieta que ya no se puede tapar con fotos prolijas, acuerdos de oficina ni candidaturas armadas entre cuatro paredes. El reportaje publicado por Diario Junio a Fernando Irigoyen, referente del P.A.R. —Peronismo Amplio Renovador— en Gualeguaychú, deja expuesto que hay una nueva camada política que no quiere seguir pidiendo permiso a la misma conducción que llevó al PJ a la derrota, al vaciamiento interno y a la pérdida de representación popular.

Irigoyen no habla desde el vedetismo mediático ni desde la rosca porteña. Habla desde el territorio. Y eso incomoda. Porque su planteo apunta directamente contra el peronismo de la foto: el de Gustavo Bordet, Guillermo Michel, Adán Bahl y la vieja estructura que pretende seguir ordenando el partido a dedo, como si nada hubiera pasado.

La entrevista es fuerte porque pone en palabras lo que muchos militantes vienen diciendo en voz baja: el PJ entrerriano dejó de funcionar como herramienta democrática. Las candidaturas se resolvieron por arriba, las bases fueron corridas de la discusión y la militancia quedó reducida a aplaudir decisiones tomadas lejos del territorio.

Irigoyen lo sintetiza con claridad: no es bueno tomar decisiones de espaldas a la voluntad popular. Y agrega una definición política central: cuando se anteponen los intereses personales y los egos por encima de los proyectos colectivos, el resultado es el fracaso.

El golpe más directo aparece cuando se discute la candidatura de Guillermo Michel. El reportaje señala que Michel fue cuestionado por haber sido impuesto “a dedo” por la conducción del PJ, sin participación real de los afiliados. Irigoyen evita caer en una pelea de nombres, pero marca el fondo del problema: el peronismo debe volver a discutir ideas, proyectos y representación popular, no quién tiene más plata, más estructura o más llegada a Buenos Aires.

También queda planteada otra diferencia de fondo: el modelo político. Mientras una parte del PJ entrerriano parece enamorada de un desarrollismo sin redistribución, Irigoyen reivindica un peronismo ligado a la equidad, al territorio, al trabajo de base y a un proyecto nacional referenciado en Axel Kicillof.

La nota también deja una advertencia: si las autoridades siguen aplicando el garrote contra los disidentes, amenazando con sanciones, suspensiones o expulsiones, pueden terminar tirando por la ventana a la propia militancia. Esa frase resume el momento del PJ entrerriano: una conducción encerrada en su supervivencia y una base cada vez más cansada de ser usada sólo en campaña.

Lo novedoso no es que haya malestar. Lo novedoso es que ese malestar empieza a organizarse. P.A.R. aparece como una expresión de ese proceso: militancia territorial, formación política, ollas populares, debates sobre reforma laboral, hidrovía, Canal Magdalena y autonomía nacional. No es sólo una queja contra la foto; es un intento de construir una alternativa desde abajo.

El peronismo entrerriano tiene dos caminos. O sigue encerrado en la lógica de Bordet, Michel, Bahl y compañía, administrando derrotas con caras conocidas; o abre de verdad la participación, devuelve la palabra a los afiliados y permite que el pueblo peronista decida quién lo representa.

La entrevista a Irigoyen muestra que esa discusión ya empezó. Y cuando la militancia empieza a hablar, la foto empieza a quedar vieja.