Paraná anunció una prioridad de Estado: el Concurso de Cebadores de Mate. Sí, concurso. Porque cuando la realidad aprieta, siempre es buen momento para inaugurar épicas con termo.
La presentación tuvo su figura fija: David Cáceres, viceintendete y el “Maradona” del cebado, sobrino de José Cáceres y parte de esa familia tan vocacionada por lo público que hay Cáceres en el Senado, en la Municipalidad, en la Provincia… y ahora también en la bombilla.
David, aclaremos, no hace política: asiste. Y lo hace con una constancia admirable: no hay foto de Rosario Romero donde el destacado cebador no aparezca pegado a la intendenta, como si el gobierno se sostuviera a yerba y paciencia.
En resumen: se presentó el concurso. Para algunos habrá premios. Para otros, como siempre, la verdadera distinción es estar en la foto… y en el Estado.
























