La Caldera

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DIAZ CHAVEZ: El vice del PJ, un intendente que no pudo ordenar su aldea y ahora amenaza con que “vuela todo por los aires”

Mauro Díaz Cháves gobierna Aldea San Antonio, una comunidad chica de Entre Ríos que ronda los 1.723 habitantes según los datos censales difundidos para 2022, y además integra la conducción del PJ entrerriano como vicepresidente segundo. En las legislativas de 2025, en su propio pueblo, La Libertad Avanza se impuso con casi el 70% de los votos; y a nivel provincial con menos distancia, el armado peronista que llevó a Guillermo Michel quedó segundo, detrás del oficialismo nacional-provincial.

En una entrevista del medio de Daniel Enz, alineado a michel, advierte que de no mejorar la coparticipacion, y no cumplir con las obligaciones, volara todo por los aire.-

No es un detalle menor. Díaz Cháves no habla desde la intemperie ni desde un cargo decorativo: habla como intendente y como parte de la conducción del Partido Justicialista de Entre Ríos. Por eso su frase —“cuando los municipios dejen de dar respuestas, va a volar todo por los aires”— no suena a diagnóstico serio sino a confesión política de impotencia.

Porque en una comunidad de esa escala no hay subtes que colapsen, ni autopistas que paralicen una región, ni un entramado metropolitano imposible de administrar. Lo que hay es otra cosa, más pedestre y más incómoda: si en un pueblo así no cierran los números ni se pueden sostener servicios básicos, entonces el problema no es solamente la caída de recursos. También hay una crisis de gestión, de prioridades y de discurso. Y cuando un jefe comunal, después de perder claramente en su propio territorio, responde con una imagen de estallido, lo que vuela por los aires no es el sistema: es la excusa.

El dato político es todavía más duro. En Entre Ríos, la lista que llevó a Michel consiguió dos bancas, pero quedó bastante detrás de la alianza encabezada por La Libertad Avanza, que superó el 52% y se llevó tres de las cinco bancas en juego. Es decir: el oficialismo peronista no sólo perdió la provincia, sino que referentes propios como Díaz Cháves tampoco pudieron blindar electoralmente sus pagos chicos.

Entonces conviene traducir la frase al castellano llano. No va a “volar todo por los aires”. Lo que puede deteriorarse es la prestación municipal, el pago a proveedores, el mantenimiento, la asistencia social mínima. Eso ya es grave. Pero una cosa es advertir sobre una asfixia financiera y otra muy distinta es envolver la debilidad administrativa en retórica incendiaria. Sobre todo cuando se forma parte de una conducción partidaria que todavía no consigue explicar por qué, incluso en sus bastiones más pequeños, la bronca social ya no se transforma en obediencia electoral.