La Caldera

POLITICA – ECONOMIA – DEPORTES

EL “OUTSIDER” QUE PROMOCIONA LA MAQUINARIA DE ROSARIO ROMERO

Lo quieren vender como empresario exitoso, como voz nueva, como un ciudadano “dispuesto a dar el debate”. Pero en Paraná nadie aparece de la nada, y mucho menos cuando ciertos medios deciden abrirle de golpe la puerta, prestarle micrófono y envolverlo en papel celofán de renovación.

La Caldera pudo reconstruir que el nombre que hoy empieza a circular como supuesto “outsider” está vinculado a Estación de Servicios Laurencena SRL, una firma existente en Paraná dedicada al rubro de combustibles. En registros comerciales públicos, la empresa figura con actividad en ese sector y presencia consolidada desde hace años.

Lo que vuelve más interesante —y políticamente más delicada— su instalación no es sólo el intento de presentarlo como novedad, sino el contexto. En el ambiente local se lo menciona junto a un crecimiento económico fuerte y a la ampliación de intereses hacia áreas ligadas a la seguridad, justo en una provincia donde el negocio de la seguridad privada quedó bajo sospecha pública por la causa Securitas/Enersa, en la que los hermanos Claudio y Marcelo Tórtul fueron procesados por asociación ilícita, cohecho activo y negociaciones incompatibles con la función pública. Los Tortul tendrian intima vinculacion con este lanzamiento en el entorno del ROWING CLUB de PARANA.-

Ahí está el punto. No se trata de discutir si un empresario puede o no participar en política. Claro que puede. Lo que corresponde discutir es por qué lo empiezan a promocionar ahora, quiénes lo empujan, qué intereses lo rodean y por qué el aparato mediático que orbita alrededor del oficialismo municipal decide tratarlo con guantes de seda, sin preguntas incómodas y sin revisar su entramado de relaciones.

Eso no es debate público. Eso es producción política.

La maquinaria de Rosario Romero no está mostrando una figura nueva: está testeando un producto. Un candidato de laboratorio. Un “independiente” fabricado desde arriba para ofrecerle a Paraná más de lo mismo, pero con otra cara, otro envase y otro slogan.

Porque cuando el poder necesita fabricar un outsider, normalmente no está buscando cambiar nada. Está buscando sobrevivir.