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Se reactiva la causa de la ex empleada de Stratta: fue nombrada en el Senado y hoy es concejal

La reactivación de una causa que permanecía virtualmente dormida vuelve a poner bajo la lupa el uso de contratos del Senado y nombramientos en la administración pública durante la gestión de María Laura Stratta, actual diputada provincial y ex vicegobernadora de Entre Ríos. En el centro de la investigación aparece Silvia Affranchino, colaboradora histórica de Stratta, hoy concejal de Victoria.

Según surge de información publicada y de los listados oficiales de contratos legislativos, Affranchino habría sido beneficiada durante años con cargos públicos y contratos del Senado, al mismo tiempo que se desempeñaba como empleada de extrema confianza de Stratta en el ámbito privado, particularmente en el complejo turístico “Villa El Ceibo”, emprendimiento familiar de la dirigente justicialista, con su madre, la pensionada irregular del SENADO MARIA ALCIRA LIPRANDI.-

Una relación que excede lo político

La vinculación entre Stratta y Affranchino no se limita al plano político. Desde hace más de dos décadas, Affranchino integró el círculo íntimo de la ex vicegobernadora, cumpliendo funciones tanto en el Estado como en actividades privadas.

Hasta fines de 2023, Affranchino ocupó durante más de diez años un cargo clave en el Ejecutivo provincial como Coordinadora / Directora de Comedores Escolares, función que habría sido gestionada directamente por Stratta cuando esta era diputada provincial y tenía fuerte influencia sobre el Ministerio de Desarrollo Social.

Paralelamente, Affranchino habría trabajado de manera constante en Villa El Ceibo, el complejo turístico vinculado a Stratta, especialmente durante las temporadas altas, donde cumplía tareas de logística y organización junto al esposo de la dirigente. Este dato resulta central en la causa que ahora vuelve a activarse, ya que plantea un posible entrecruzamiento entre recursos públicos y beneficios privados.

Contratos del Senado y doble función

Con la publicación parcial de los registros de “transparencia” del Senado —vigentes desde 2022— se pudo constatar que Silvina Leonor Affranchino (CUIL 27-17870518-6) registró:

  • Dos contratos de obra en 2022 (Expedientes N.º 462 y 503)
  • Dos contratos de obra en 2023 (Expedientes N.º 541 y 589)

Estos contratos se habrían otorgado mientras Affranchino seguía siendo funcionaria del Poder Ejecutivo, lo que abre interrogantes sobre la legalidad, la necesidad funcional y la efectiva prestación de tareas para el Senado.

No existen hasta el momento datos públicos sobre:

  • Las tareas concretas realizadas
  • Los montos percibidos
  • La compatibilidad con su cargo en Comedores Escolares
  • La posible existencia de contratos anteriores a 2022

A esto se suma un elemento no menor: en los listados oficiales el nombre aparece consignado como Silvina, uno de los múltiples errores detectados en los registros, aunque el CUIL coincide, lo que despeja dudas sobre la identidad.

El eje Villa El Ceibo y el uso de fondos públicos

Uno de los aspectos más sensibles del caso —y que forma parte de las líneas de investigación— es el presunto uso irregular de recursos de Comedores Escolares.

Existen versiones persistentes en Victoria que señalan que se realizaban compras de grandes volúmenes de carne vacuna (asado) con la tarjeta destinada a comedores escolares. Sin embargo, los comedores no cuentan con parrillas ni infraestructura para ese tipo de comidas, y los niños beneficiarios nunca habrían recibido ese alimento.

La pregunta es inevitable: ¿cuál era el destino real de esas compras?

Distintas fuentes sostienen que esos productos podrían haber sido utilizados para consumo privado o para el funcionamiento del complejo turístico Villa El Ceibo, donde Affranchino tenía un rol activo. De confirmarse, se estaría ante un esquema donde fondos destinados a la alimentación de niños habrían sido desviados para fines particulares.

Proyección política y blindaje institucional

Hoy, Affranchino ocupa una banca como concejala de Victoria, ciudad donde Stratta no logró imponerse electoralmente de manera directa, pero sí consolidó poder a través de dirigentes y funcionarios previamente beneficiados con planta permanente, contratos y cargos públicos.

Este entramado explicaría, según distintas lecturas políticas, el fuerte interés de Stratta por mantener bajo reserva absoluta todo lo relativo a los contratos del Senado durante su gestión, así como su resistencia histórica a los pedidos de transparencia plena.

La reactivación de la causa no solo vuelve a poner el foco sobre Affranchino, sino que podría extenderse a otros beneficiarios del mismo esquema, incluyendo vínculos familiares y comerciales relacionados con Villa El Ceibo.

Un expediente que vuelve a moverse

Fuentes vinculadas a la investigación señalan que la causa podría avanzar ahora con nuevas medidas, y no se descarta que tanto la ex empleada como personas de su entorno familiar, eventualmente vinculadas al emprendimiento turístico, puedan ser llamadas a dar explicaciones.

Lo que durante años fue un secreto a voces en Victoria comienza a adquirir forma judicial. La pregunta ya no es si existieron irregularidades, sino hasta dónde llegó el uso del Estado para sostener una red de beneficios privados y proyección política.