Cuando un caso pega en Buenos Aires, en Entre Ríos siempre aparecen los hilos: apellidos, sociedades, campos, arena, permisos, contactos. Francisco Sáenz Valiente, señalado como principal acusado en la investigación por la muerte de Emmily Rodrigues (marzo de 2023, Retiro), es presentado por medios locales como nacido en Entre Ríos y hoy la fiscalía pidió elevar la causa a juicio oral.
Pero el punto entrerriano no es solo el origen. Es el perfil económico: agro, forestación y, sobre todo, el negocio más opaco y rentable de los últimos años en la costa del Uruguay y el Paraná: arena y canto rodado para cadenas industriales vinculadas al fracking. Una investigación periodística lo ubicó como directivo en una empresa de extracción, mencionó cheques rechazados y recordó que en 2019 hubo autorización provincial para una toma de agua para explotación minera en Estancia Los Monigotes (Dpto. Colón), atribuida a una firma del entorno familiar.
Hasta ahí, hechos y publicaciones.
Lo que se volvió bruma es lo otro: “en aquel momento” varios medios y comentarios locales lo vincularon a Canal 9. Hoy, ese rastro aparece deshilachado: notas que no se encuentran, enlaces caídos, búsquedas que no devuelven nada sustantivo. Y esto importa, porque no es un detalle de color: si hubo —o no— un vínculo real con un medio de alcance provincial, cambia la lectura completa del caso: influencia, blindaje, agendas, operaciones y silencios.
En periodismo y en política, cuando se borra más de lo que se explica, el vacío habla. Si el vínculo con “Canal 9” fue una exageración, que se publique la desmentida con papeles. Si fue cierto, que se transparenten las sociedades, los directorios y los intereses. Porque en Entre Ríos, donde la “minería de arena” crece y el control público suele llegar tarde, el verdadero escándalo no es solo lo que pasó en un departamento de Retiro: es cómo el poder se administra cuando nadie mira.






















