La Caldera

POLITICA – ECONOMIA – DEPORTES

Colorado el 33: ALDO BALLESTENA, en la DANZA DE LOS CONTRATOS TRUCHOS

Aldo Ballestena no es un nombre suelto dentro de la causa de los contratos truchos. Fue senador provincial por el departamento La Paz, dirigente del peronismo entrerriano y parte de la conduccion politica del Senado durante los anos en que la Legislatura aparece atravesada por contratos, cheques y pagos que hoy siguen bajo investigacion.

Por eso esta historia no empieza con una caricatura ni con una ficha de casino. Empieza con una pregunta simple: que hacia un ex senador con poder institucional dentro de una ruta documental donde su nombre y su apellido aparecen una y otra vez asociados a cobros legislativos.

En la ruleta clasica, el 33 es negro. En esta nota, La Caldera lo pinta colorado. No por error, sino por licencia politica: Ballestena es «el Colorado», y el numero 33 sirve para contar una escena donde giran contratos, cheques, dolares historicos, nombres familiares y una investigacion judicial que parece llegar tarde y con tono demasiado suave.

Caricatura politica de Aldo Ballestena y Diego Lara en la ruleta de los contratos truchos
Colorado el 33: la ruleta politica de contratos, cheques y poder legislativo.

Quien es Ballestena

Aldo Alberto Ballestena fue senador provincial por La Paz. No era un empleado menor, ni un administrativo de pasillo, ni alguien que pasaba por la Legislatura sin firma ni responsabilidad. Fue una figura politica del Senado entrerriano y, segun las publicaciones judiciales sobre Contratos Truchos II, aparece bajo la lupa por el rol de las autoridades politicas de las Camaras en la aprobacion y control de contratos.

La primera causa de los contratos truchos avanzo durante anos sobre empleados, estudios contables, operadores y cobradores. Pero dejo flotando la pregunta mas incomoda: si la maniobra funciono durante tanto tiempo dentro de la Legislatura, quien la habilitaba politicamente, quien firmaba, quien controlaba y quien decidia mirar para otro lado.

La segunda etapa, conocida como Contratos Truchos II, aparece justamente para mirar esa zona: las responsabilidades politicas. En ese marco, la Fiscalia notifico a Ballestena para que designe abogado defensor. El dato es importante porque lo corre del lugar de viejo dirigente mencionado al pasar y lo ubica dentro del mapa judicial del caso.

La causa y el cierre blando

El problema es como se lo esta mirando. La informacion publica indica que la figura elegida para los responsables politicos seria peculado culposo. En terminos simples, esa figura no dice «se quedo con la plata», sino «no controlo», «fue negligente», «permitio que otro sustrajera». Es la version juridica del descuido.

La pregunta politica es inevitable: cuando aparecen cientos de registros, cheques, nombres familiares y una estructura que funciono durante anos con dinero publico, alcanza hablar de descuido? Fue solo negligencia o fue parte de un sistema?

La diferencia no es menor. Una cosa es investigar a fondo una caja politica. Otra muy distinta es cerrar una causa con multa, lenguaje tecnico y una explicacion prolija para que nadie pague demasiado caro. Por eso Contratos II, tal como viene planteada, se parece menos a una reparacion institucional que a una salida administrada.

La ruta de los cheques

La Caldera trabajo sobre planillas de movimientos bancarios vinculados a Diputados y Senadores. El universo general supera los 101 mil movimientos entre 2015 y 2018, por casi $4.980 millones. Dentro de ese volumen, aparecen pagos, clearing y canje de cheques por mas de $1.352 millones.

El punto sensible esta en los pagos de cheques a personas que no eran titulares o no eran clientes. Ese tipo de movimiento no prueba por si solo un delito, pero si marca una ruta que exige explicacion: quien cobraba, por que cobraba, con que contrato, bajo que autorizacion y para quien terminaba siendo ese dinero.

Listado documental de cobros de cheques vinculados a Lara y Lisnofsky
La lista de cobros permite ver la mecanica: fecha, cheque, importe, cotizacion historica, equivalente en dolares y rol en el movimiento.

En ese mapa aparece Ballestena. El corte trabajado por La Caldera muestra 456 registros normalizados vinculados a Aldo Ballestena en el Senado, por $7.115.602,73 entre 2015 y 2018. Llevado a dolares historicos, usando cotizacion del periodo y no valores actuales, el monto ronda los USD 462.000.

No es una condena. Es una huella documental. Y en una causa de poder, una huella de ese tamano no puede quedar tapada por una palabra amable como «culpa».

Los numeros principales

  • 456 registros normalizados vinculados a Aldo Ballestena.
  • $7.115.602,73 asociados a esos registros entre 2015 y 2018.
  • Una estimacion historica de aproximadamente USD 462.000.
  • En movimientos donde depositante y ordenante no coinciden, aparecen 417 registros por $6.692.400, equivalentes a unos USD 434.669 historicos.

Los nombres que se cruzan en esos movimientos tambien se repiten: Gallicchio, Limonchi, Ceballos, Blanco, Espindola, Sciberras, Gimenez, Giacopazzi, Araujo, Retamar, entre otros. La planilla no permite decir que todos integraron una maniobra. Si permite decir que existia un patron que merece explicacion judicial y politica.

La familia en la misma ruta

El dato familiar vuelve mas incomoda la foto. Cuando se procesa el apellido Ballestena completo, aparecen 716 registros por $11.416.302,73 en el Senado. Ese total incluye distintas personas y no puede cargarse automaticamente sobre Aldo. Pero tampoco puede ignorarse.

Si se dejan afuera las variantes de Aldo Ballestena, las demas personas del apellido suman 313 registros por $4.946.700, con una aproximacion historica cercana a los USD 306.200. Entre las variantes aparecen nombres como Maria Virginia Ballestena, Juan Ballestena, Julian Ballestena, Rodrigo Ballestena y Agustin Ballestena.

Otra vez: el dato no reemplaza al expediente, ni prueba por si solo culpabilidad. Pero abre una pregunta que la causa no deberia esquivar: por que un mismo apellido aparece con semejante volumen dentro de la ruta de pagos del Senado.

Lara, el espejo negro

La contracara de esta historia es Diego Lara. Si Ballestena es el 33 colorado, Lara aparece como el 35 negro: otro numero en la misma ruleta politica de contratos, cheques y organismos de control.

En el informe local sobre Diego Lucio Nicolas Lara y Paola Andrea Lisnofsky aparecen 548 cobros asociados a la pareja bajo la descripcion «pago de cheque a no titular», por $8.039.244,57. Dolarizados cheque por cheque segun la fecha de cobro, esos movimientos rondan los USD 535.165 historicos.

La foto politica es dificil de explicar sin escandalo: Lara aparece ligado a una masa enorme de cobros legislativos y luego paso a presidir el Tribunal de Cuentas, el organismo que debe controlar el uso de los fondos publicos. De los cheques al control de cuentas ajenas.

Caricatura politica de Aldo Ballestena y Diego Lara en el casino de la Legislatura
El 33 colorado y el 35 negro: dos circuitos dentro de la misma danza de contratos y cheques.

Entre el circuito individual de Aldo Ballestena y el universo Lara-Lisnofsky, la cuenta queda cerca de USD 997.321 historicos. Practicamente un millon de dolares. Si al caso Ballestena se agrega la constelacion familiar, la cifra trepa por encima de USD 1,2 millones.

La pregunta que queda

La Justicia dira si hubo delito, que figura corresponde y quienes deben responder. El periodismo tiene otra tarea: ordenar los datos, mostrar el volumen, ubicar a los protagonistas y preguntar lo que el poder preferiria dejar en letra chica.

Ballestena no era un actor lateral. Era senador, dirigente y autoridad politica del Senado. Si su nombre aparece en cientos de registros, si su apellido familiar aparece en la misma ruta y si la causa ahora lo mira bajo la figura de peculado culposo, la pregunta es directa: que sabia, que firmo, que autorizo, que debio controlar y que explicacion tiene para dar.

La palabra «culposo» puede servir como calificacion tecnica. Pero como explicacion politica queda chica. Porque esta historia no habla de un cheque perdido ni de un error administrativo. Habla de una estructura que durante anos movio contratos, firmas, cobros y dinero publico dentro de la Legislatura entrerriana.

En el casino de los contratos truchos algunos apostaron a que el tiempo borraria los rastros. Pero los numeros siguen ahi: el 33 colorado, el 35 negro, los cheques, los contratos y una pregunta que no prescribe en la memoria publica: quien manejo la banca?