Una nueva versión sacude al peronismo de Gualeguaychú y vuelve a poner bajo la lupa el crecimiento patrimonial del entorno familiar de Guillermo Michel.
Según información a la que accedió La Caldera, el tío de Michel —hermano de su madre, de apellido González— habría adquirido un campo de alrededor de 1.000 hectáreas en la zona de Gualeguaychú, conocido como “El Clavo”. El inmueble habría pertenecido al denominado “Gaucho” Rodríguez, un histórico hombre vinculado al peronismo y ex funcionario de Vialidad.
La operación, de confirmarse documentalmente, no sería un dato menor. No se trata solamente de una compraventa rural: se trata de una nueva pieza en el rompecabezas de la expansión económica de un grupo familiar que, en los últimos años, parece haber pasado de la discreción al crecimiento acelerado.
Michel, ex titular de la Aduana y actual dirigente nacional del PJ entrerriano, viene quedando en el centro de distintas discusiones públicas por su paso por áreas sensibles del Estado nacional y por las investigaciones vinculadas al sistema SIRA. Aunque el propio Michel pidió que la Justicia investigue “a fondo” y recordó que hubo sobreseimientos anteriores, el interrogante político persiste: ¿qué ocurrió alrededor del poder económico que manejó ese entramado durante los años de mayor discrecionalidad estatal?
Ahora aparece El Clavo.
Y el nombre parece una ironía perfecta: una estancia que podría quedar clavada en el expediente político del ascenso patrimonial del michelismo.
La pregunta es sencilla: ¿quién compró, cuándo compró, cuánto pagó y con qué fondos las 1000 has de campo del ESTABLECIMIENTO EL CLAVO del ahora hombre fuertes de las ESTACIONES DE SERVICIOS?
Y otra más incómoda: ¿la explosión económica alcanzó solamente a Guillermo Michel o también a su círculo familiar más cercano? que pasaron de tener 1 estacion de servicio a varias segun fuentes que ven el despliegue economico.
En tiempos donde algunos funcionarios explican fortunas repentinas diciendo que “les llegaron todas juntas”, en Entre Ríos la frase empieza a sonar conocida. Porque, según las versiones que circulan en Gualeguaychú, al entorno de Michel también le habrían llegado todas juntas: estaciones de servicio, campos, negocios y una expansión patrimonial que merece explicaciones públicas.
La Caldera solicitará la documentación registral correspondiente para determinar titularidad, fecha de transferencia, monto declarado, escribanía interviniente y eventuales vínculos societarios o familiares.
Hasta entonces, la pregunta queda abierta, pero el dato político ya está instalado: mientras el peronismo entrerriano se presenta como alternativa moral, alrededor de uno de sus principales jefes aparece otra vez la misma sombra de siempre: poder, negocios, familia y crecimiento patrimonial difícil de explicar.
El Clavo no es solamente un campo.
Puede ser una pista.





















